Herencias: tres cosas que no puedes hacer y tres cosas que sí.

El derecho de sucesiones, con sus intrincadas normativas y matices legales, es un terreno donde cada palabra importa. Un término mal expresado puede tener repercusiones duraderas en la distribución de bienes y en el destino de una herencia. El desconocimiento de una norma, puede dar con la impugnación del testamento al completo. En este laberinto jurídico, elaborar un testamento se convierte en una tarea que va más allá de plasmar deseos personales. Se trata de un ejercicio delicado que requiere una comprensión profunda de las leyes y formalidades asociadas. Con estos ejemplos, queremos romper tópicos sobre qué se puede y que no se puede hacer a la hora de testar. Y sobre todo queremos subrayar la importancia de dejarse aconsejar por asesores legales especializados.

Con una herencia, no puedes…  

 

1. Dejárselo todo a uno solo de los herederos legítimos.

La ley de sucesiones establece un marco específico para la distribución de los bienes hereditarios. No puedes simplemente dejar toda tu fortuna a un único heredero, ya que la legislación reserva distintas porciones 

La herencia se divide en tercios: uno destinado a la mejora de los herederos forzosos, otro a la legítima, y el tercero de libre disposición. La mejora beneficia a los herederos forzosos, mientras que el tercio de libre disposición otorga al testador la libertad de asignar bienes a cualquier persona, incluso a extraños. 

Además, la legislación protege los derechos sucesorios de los hijos, y cualquier intento de desheredación sin base legal puede ser impugnado y anulado.

2. Guardar el testamento en un cajón

En las películas son habituales los testamentos secretos que a última hora salen de un cofre. Pero en la vida real, al guardar el testamento sin formalizar, te arriesgas a que no se respeten tus deseos tras el fallecimiento.  

La formalización del testamento, preferiblemente mediante notario, es esencial. Esto no solo le confiere validez legal sino que también facilita su localización y ejecución. La formalidad garantiza que tus instrucciones sean claras y que se ajusten a los requisitos legales, evitando posibles impugnaciones o malentendidos entre herederos.

3. Escribir nuevos testamentos sin revocar formalmente los anteriores

La ley reconoce la posibilidad de cambiar de opinión respecto a la distribución de tus bienes. Sin embargo, es crucial revocar formalmente los testamentos anteriores al redactar uno nuevo. 

Este acto de revocación garantiza que tu testamento más reciente sea el válido y refleje fielmente tus deseos actuales. La falta de revocación podría generar confusiones y conflictos entre herederos, afectando la ejecución adecuada de tus disposiciones testamentarias.

Con una herencia, sí puedes… 

 

1. Incluir disposiciones de mejora y libre disposición, o incluir cláusulas de contingencia

Mejora: Tienes la facultad de mejorar a alguno de tus herederos forzosos, proporcionándole una porción adicional de la herencia. 

Libre disposición: Puedes destinar un tercio de tu herencia para asignar a cualquier persona, ya sea un heredero forzoso, un pariente que no lo sea o incluso un extraño.  

También puedes establecer cláusulas de contingencia para abordar situaciones específicas o eventos futuros.

2. Establecer beneficiarios y asignar bienes del tercio de libre disposición

Beneficiarios: Tienes la libertad de elegir a quién otorgar el tercio de libre disposición, ya sea a un heredero forzoso o a cualquier otra persona que desees beneficiar. Esta elección es discrecional y no está sujeta a impugnación por parte de los herederos forzosos. 

Asignar bienes: Puedes especificar claramente los bienes que formarán parte del tercio de libre disposición, otorgando una mayor flexibilidad en la distribución de esa porción de la herencia.

3. Establecer fideicomisos o designar albaceas

Fideicomisos: Puedes crear fideicomisos para administrar ciertos activos con instrucciones específicas sobre su uso y distribución. Esto permite proteger y gestionar los bienes hereditarios de manera más detallada. 

Albaceas: Tienes la opción de designar a una o más personas como albaceas, encargadas de ejecutar las disposiciones de tu testamento y administrar la herencia de acuerdo con tus instrucciones. 

Tres cosas que un abogado experto en sucesiones puede hacer por ti: 

 

1. Interpretar leyes complejas

El laberinto legal de las testamentarías requiere una comprensión profunda de las leyes sucesorias en constante evolución. Un abogado especializado puede interpretar y aplicar estas leyes de manera efectiva, asegurando que cada disposición testamentaria se ajuste a los requisitos legales y maximice los beneficios para los herederos.

2. Prevenir de controversias

Evitar disputas familiares es crucial en la planificación sucesoria. Un abogado experto puede anticipar posibles áreas de conflicto y trabajar para redactar un testamento claro y sin ambigüedades, minimizando así la probabilidad de disputas legales entre herederos.

3. Optimizar beneficios fiscales

La planificación sucesoria va más allá de la distribución de activos; también implica consideraciones fiscales significativas. Un abogado experimentado puede estructurar el testamento de manera estratégica para minimizar la carga fiscal sobre la herencia, asegurando que los herederos reciban la mayor parte posible de su legado. 

En resumen, un abogado especializado en testamentarías se convierte en un guía fundamental en el proceso, llevando consigo el conocimiento legal necesario para sortear las complejidades del derecho sucesorio y asegurar que tus deseos se plasmen de manera efectiva y conforme a la ley. Su experiencia no solo proporciona tranquilidad sino que también esencialmente contribuye a la preservación y transmisión exitosa de tu legado. 

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