En febrero de este año, ADICAE (Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros) lanzaba una previsión de tasa de morosidad para 2014 de un 15%. Por el momento, es difícil aventurar si esta previsión se cumplirá o no, puesto que se ha registrado una evolución dispar y fluctuante.

Si en enero la tendencia alcista de los meses anteriores se rompía por el cambio  metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (ECF), que quedaban excluidos de la consideración de entidades de crédito, el índice de la mora continuaba invariablemente creciente durante los meses de febrero y marzo, para caer durante el periodo mayo-junio, y repuntar de nuevo en julio hasta el 13,15%.

A pesar de este repunte veraniego, algunas de las entidades de crédito de nuestro país se muestran optimistas. Bankia, por ejemplo, anunciaba recientemente que reducirá la morosidad en más de 3.000 millones de euros este año. Y parece que efectivamente probable que lo hará, puesto que en los seis primeros meses del año ya había recortado el saldo de créditos dudosos en 1.446 millones de euros, gracias a la venta de carteras de créditos morosos y a la puesta al día créditos impagados. Si la reducción orgánica de la morosidad continúa con la fuerza que lo ha hecho en los seis primeros meses del año, y se alcanzan algunos acuerdos más de venta de carteras de créditos morosos, Bankia lograría cumplir sus expectativas con éxito. También el Banco Santander afirmaba con satisfacción que su tasa de morosidad se está reduciendo a un ritmo más rápido que el de la tasa general, y Banco Popular indicaba en abril de este año que la tasa de morosidad podría haber tocado techo.

Y para confirmar el entusiasmo de las entidades bancarias, las declaraciones del analista de XTB, D. Gustavo Martínez, quien destacaba el paulatino descenso de la morosidad en la banca española, a pesar de continuar todavía en niveles elevados por comparación a las instituciones de crédito de otros Estados de la Unión Europea. El mismo Gustavo Martínez, apoyado en las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo, se aventuraba a augurar un retorno a los niveles del 12% o 12,5% de tasa de morosidad, con una tendencia a la baja que debería continuar en el ejercicio 2015.

En definitiva, pugna de cifras y augurios.Frente a las advertencias de ADICAE, el optimismo de las entidades de crédito, y de frente, este último cuatrimestre del año, donde se decidirán las últimas cifras, que inclinarán la balanza hacia unas previsiones u otras.

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